Tú decides

Saber lo que quieres en cada momento no es tan fácil si no sales de tu ‘zona de confort’. Zona la cual crees saber que quieres y deseas en la vida. Al no explorar ni recorrer otros rincones de tu mente, de tus recursos y sobre todo, de tu abanico de posibilidades. Crees saber todo lo necesario, y no es así. Hasta que no empiezas a aventurarte en las diferentes etapas de la vida, desde las afueras de tu ‘zona de confort’, no sabrás cuántas cosas podrás querer. Cuanto menos conoces, menos quieres. Cuanto más conoces, mas quieres.

Descubrir y experimentar qué puede gustarte o no, e incluso, cuánto te puede llegar a gustar. ¿Comodidad o riesgo? Cada unx elige cómo de emocionante puede ser su camino, su historia.

Dicen que el saber no ocupa lugar pero hay tantos lugares en los cuales saber donde hay algo para ti, que se pueden hacer infinitos como tu capacidad –casi- infinita de descubrir y redescubrir.

No hace falta que te lances al vacío siempre. No es necesario que salgas de tu ‘ZC’ para no volver –o quizás si-. Pero HAZLO al menos unas cuantas veces, tantas veces que ya no puedas contarlas. Haz cosas que te den miedo. Acepta retos sin saber como lo resolverás, porque en el transcurso aparecerán las respuestas. Viaja a solas, sin compañía. Come solx en la terraza de tu bar o restaurante favorito, o no tan favorito. Prueba algo que siempre te diera apuro. Salta de un puente. Mírate al espejo y ríete, o llora. Sonríe en la calle sin motivos. Haz cosas que nunca has hecho o, rara vez, lo has hecho. Siéntete libre de innovar y de estar en la línea de ‘Novedades’. Prueba. Atrévete. Arriesga. Y después, vuelve a tu ‘ZC’ para descansar. O quizás para recoger tus pertenencias y no volver jamás.

Solo tú decides.