Felicidad compartida

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La felicidad en una relación de pareja debe ser responsabilidad de cada persona que la forma, es decir, tú no me haces feliz, ni yo a ti. Somos dos personas felices que comparten su bienestar y alegría.

Si dejamos en manos de la pareja nuestra felicidad, bienestar y amor propio, acabaremos dependiendo de ésta.

Cuando formamos un vínculo afectivo (con sexualidad incluida), es inevitable que salgan a la luz, miedos, inseguridades, bloqueos, traumas... La pareja nos hace de espejo y a la vez maestrx de nuestra oscuridad. Oscuridad que le podemos dar claridad si nos responsabilizamos de todo aquello que nos desequilibra. Dejando de proyectar hacia la relación nuestras sombras.

Ser conscientes de cómo nuestra historia pasada, la mochila que llevamos acuestas, puede influir negativamente en la relación, es un paso para sanar heridas pasadas y construir relaciones estables.

Y tú, ¿Eres consciente de tus proyecciones?

Si quieres empezar una terapia de pareja o un proceso de crecimiento personal escríbeme a 📩 koslerclaudia@gmail.com