AQUÍ Y AHORA

Nos perdemos en el pasado imaginando un futuro en el que olvidamos el presente. Perdidos en preguntas que ya prácticamente no tendrán respuestas. <<Lo que pasó, pasó>>. Experiencias pasadas que forman el manual de aprendizaje. Un pasado lleno de recuerdos y momentos. Agotamos el tiempo en intentar arreglar un pasado que ya no tiene marcha atrás. O fantaseamos con lo que podrá ser mañana, la semana que viene, el próximo año… Imaginamos una vida llena de acontecimientos, sorpresas, personas… Olvidamos la importancia de vivir el momento, el ‘AQUÍ Y AHORA’.  Porque para poder tener el futuro que queremos, o al menos que se aproxime a nuestros sueños, hay que actuar desde el presente. Construir desde el AQUÍ. Sembrar HOY, AHORA.

Si queremos ser mejores personas que ayer, no volver a cometer los mismos errores, hay que actuar AHORA, desde la acción , aceptación y comprensión, y no desde el ‘ rumiar psicológico’.

Si queremos cumplir nuestros objetivos, nuestros sueños, debemos actuar AHORA. Creando y labrando nuestro camino desde la acción, el movimiento, el compromiso y hacia nuestras metas, no desde la imaginación.

Tú decides

Saber lo que quieres en cada momento no es tan fácil si no sales de tu ‘zona de confort’. Zona la cual crees saber que quieres y deseas en la vida. Al no explorar ni recorrer otros rincones de tu mente, de tus recursos y sobre todo, de tu abanico de posibilidades. Crees saber todo lo necesario, y no es así. Hasta que no empiezas a aventurarte en las diferentes etapas de la vida, desde las afueras de tu ‘zona de confort’, no sabrás cuántas cosas podrás querer. Cuanto menos conoces, menos quieres. Cuanto más conoces, mas quieres.

Descubrir y experimentar qué puede gustarte o no, e incluso, cuánto te puede llegar a gustar. ¿Comodidad o riesgo? Cada unx elige cómo de emocionante puede ser su camino, su historia.

Dicen que el saber no ocupa lugar pero hay tantos lugares en los cuales saber donde hay algo para ti, que se pueden hacer infinitos como tu capacidad –casi- infinita de descubrir y redescubrir.

No hace falta que te lances al vacío siempre. No es necesario que salgas de tu ‘ZC’ para no volver –o quizás si-. Pero HAZLO al menos unas cuantas veces, tantas veces que ya no puedas contarlas. Haz cosas que te den miedo. Acepta retos sin saber como lo resolverás, porque en el transcurso aparecerán las respuestas. Viaja a solas, sin compañía. Come solx en la terraza de tu bar o restaurante favorito, o no tan favorito. Prueba algo que siempre te diera apuro. Salta de un puente. Mírate al espejo y ríete, o llora. Sonríe en la calle sin motivos. Haz cosas que nunca has hecho o, rara vez, lo has hecho. Siéntete libre de innovar y de estar en la línea de ‘Novedades’. Prueba. Atrévete. Arriesga. Y después, vuelve a tu ‘ZC’ para descansar. O quizás para recoger tus pertenencias y no volver jamás.

Solo tú decides.